Almohadas cervicales

En España, un porcentaje alto de la población tiene dolores de espalda o cuello. Todos los que  hemos tenido este tipo de dolores después de dormir nos hemos planteado alguna vez comprar una almohada cervical. Si estás aquí con esas mismas dudas te proponemos varias de las mejores almohadas cervicales que puedes comprar y te explicamos todo lo que necesitas saber para decidir tu compra.

  • Almohada cervical ortopédica con diseño ergonómico para promover una alineación adecuada.
  • Tamaño: 60 x 35 x 11 cm.
  • Peso: 1,34 kg.
  • Fabricada con espuma de memoria de alta calidad.
  • Con un lado plano para apoyar sobre el colchón y un lado en forma de ola para apoyar el cuello.
  • Tiene una cubierta interior transpirable a prueba de polvo.
  • La funda de almohada está hecha con materiales respetuosos con el medio ambiente.
  • Diseño orientado a la termo-regulación y la ventilación para mantener siempre la superficie fresca.
  • La funda de almohada con cremallera es extraíble y lavable.
  • Ventilar la almohada de 3 a 5 días antes de usarla.
  • Mantiene la forma natural del cuello.
  • El hueco central ofrece un soporte optimizado para la cabeza.
  • La extensión de la cuña ayuda a sostener la columna.
  • Los reposabrazos especiales te permiten relajar las manos durante el sueño.
  • Esta almohada cervical está hecha de espuma de memoria transpirable.
  • La espuma con memoria de rebote lento mantiene la forma de la almohada, soportando la cabeza, el cuello y el hombro de forma adecuada y ofreciendo la máxima comodidad para dormir.
  • Tamaño: 64,5 x 37 x 14 cm.
  • Sirve para diferentes posturas para dormir; dormir boca arriba, dormir de lado y dormir boca abajo.
  • Funda de almohada de poliéster con cremallera. Extraible y lavable.
  • Funda interior también de poliéster.
  • Su diseño especial sirve para que exista una respiración óptima independientemente  de la postura para dormir.
  • Certificación IGR
  • Alineación de las vértebras cervicales y soporte óptimo para la columna.
  • Microcápsulas termorreguladoras en la funda y canales de ventilación en el núcleo de la almohada.
  • Espuma viscoelástica resistente a los ácaros, óptima para alérgicos y asmáticos.
  • Almohada cervical y ortopédica con memoria de forma.
  • Tamaño: 60 x 40 cm.
  • Almohada ergonómica con forma de ola (un lado de 9cm, el otro de 11 cm).
  • Funda en fibra de bambú que mejora la circulación del aire.
  • Funda lavable a 40ºC en la lavadora.
  • Certificaciones OEKO TEX y CertiPUR.
  • Funda con extracto natural de aloe vera.
  • Se puede girar y poner en distintas posiciones para adaptarse bien a cualquier posición que tengas para dormir.
  • Espuma viscoelástica con carbón de bambú que le confiere propiedades hipoalergénicas.
  • Funda de aloe vera adicional incluida
 

¿Qué es una almohada cervical?

Es una almohada fabricada con un diseño y un material específico. El objetivo de las almohadas cervicales es proporcionar un buen soporte y sujeción a la zona del cuello y de las cervicales. Así se consigue maximizar la relajación de los músculos de estas zonas y se obtiene una mejor alineación de la columna vertebral.

La almohada cervical alivia reparte la presión sobre la columna, la espalda, los hombros y el cuello. De este modo, al no haber puntos de presión fuertes se evitan los dolores provocados por malas posturas durante el descanso nocturno.

Además, este tipo de almohadas liberan la respiración de tal manera que evita los ronquidos. Así descansamos mejor nosotros y los que duermen a nuestro lado.

Su diseño especial nos ayuda a mantener una postura correcta mientras dormimos obteniendo un sueño más reparador. Suele tener una forma de onda característica. Los extremos están más altos que el centro de la almohada que es donde descansa la cabeza.

Este tipo de almohadas también contribuye a reducir los dolores de cabeza o a aliviar la tensión acumulado durante un largo día de trabajo en una silla de oficina.

Las almohadas cervicales se suelen fabricar con espumas viscoelásticas o con látex. Ambos materiales sirven para repartir la presión y amoldarse a nuestro cuerpo.

¿Quién necesita una almohada cervical?

Muchas personas se plantean si el uso de una almohada cervical es para personas con dolencias concretas o no es necesario utilizarlas si tenemos un buen estado de salud.

La verdad es que no es estrictamente necesario tener un problema de salud para usar este tipo de almohadas. Las almohadas cervicales mejoran el descanso durante la noche independientemente de si padecemos dolores de cuello o no.

Así que la respuesta rápida a la pregunta ¿quién puede usar una almohada cervical? sería ‘casi todo el mundo’.

Eso si, hay alguna excepción. Los niños no deberían de usar este tipo de almohadas, especialmente los más pequeños. Además, si tienes dudas sobre si este tipo de almohadas son convenientes para ti deberías de consultarlo con tu médico. Hay casos muy concretos de personas que no pueden utilizar este tipo de soportes para la cabeza. 

Sin embargo, los casos en los que no se pueden utilizar las almohadas ortopédicas son bastante inusuales y, por el contrario, si hay casos específicos en que su uso es muy recomendable. Algunos de los más típico son los siguientes:

  • Dolor de cuello. Es sin duda la causa más común por la que se compra una almohada cervical ergonómica. Contracturas, traumatismos, tortícolis,… son las molestias del cuello más comunes y que mejoran mucho con el uso de estas almohadas. Para que te hagas una idea, la Fundación Americana del Sueño dice que usar una almohada cervical durante 4 semanas seguidas ya reduce este tipo de dolencias. 
  • Apnea del sueño y ronquidos. En los casos más leves de estos dos problemas respiratorios, las almohadas ortopédicas cervicales pueden servir para mitigarlos. Esto se consigue gracias a una posición correcta del cuello y, por lo tanto, de las vías respiratorias. Por supuesto, en estos casos hay que consultar con el médico para descartar otras causas ante estos problemas.
  • Rehabilitación. Si hemos sufrido un accidente o algún golpe fuerte en la zona cervical, el cuello o la columna es positivo el uso de estos cojines cervicales. El uso de estos elementos suele ser recomendado en algunos casos por profesionales de la fisioterapia como parte de la recuperación.
  • Dolores de cabeza. En principio puede parecer que no hay ningún tipo de relación entre una almohada cervical y el dolor de cabeza. Pues si lo pensamos la relación está clara. Las almohadas cervicales reparten muy bien la presión sobre el cuello, la cabeza y los hombros. Esto mejora la circulación sanguínea en toda la zona. Como consecuencia, el flujo sanguíneo en el cerebro mejora y se reducen las migrañas.

El principal motivo para comprar una almohada cervical: el dolor de cuello

El dolor de cuello es junto con el dolor lumbar una de las mayores afecciones traumatológicas de la población a nivel mundial.

La mayor parte de los dolores o molestias en el cuello se suelen solucionar con el tiempo si se empiezan a tomar medidas correctas en cuanto a la posición del cuerpo y a la ergonomía general de nuestras acciones.

Eso no quita para prestar atención a síntomas más graves asociados a estos traumatismos del cuello que pueden ser el origen de otras enfermedades más complicadas.

Pero por lo general, en la mayoría de los casos, el dolor de cuello se debe a pequeños desgarros en los tendones, los músculos o los ligamentos de la zona cervical. Estos desgarros se pueden generar como consecuencia de accidentes, malas posturas o esfuerzos intensos mal ejecutados desde el punto de vista de la ergonomía postural.

Estas heridas se curan con el tiempo y con medidas sencillas como la visita al fisioterapeuta o la aplicación de frío.

Sin embargo, los dolores de cuello persistentes en el tiempo pueden tener un origen más concreto en las vértebras de la zona cervical. Para estos casos, además de consultar con el médico, es cuando suele ser recomendable el uso de una buena almohada o cojín cervical.

Como prevenir el dolor de cuello

Como en muchas cosas en la vida, para el dolor de cuello más vale prevenir que curar. Hay una serie de recomendaciones básicas que todos podemos llevar a cabo para que no suframos molestias muy a menudo en la zona cervical.

El primer consejo está claro. El uso de una almohada cervical. Si garantizamos un buen descanso durante la noche nuestro cuello estará preparado para afrontar con más garantías el resto del día. Recuerda que pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo, así que el cuello agradecerá una postura correcta durante todas esas horas.

Otro consejo sencillo de llevar a cabo es relativo a la posición durante nuestro descanso nocturno. A ser posible deberíamos de dormir boca arriba. Es la postura más indicada para una correcta alineación de la columna, el cuello y la cabeza.

Otro factor cada vez más importante es nuestra relación con las pantallas. En un mundo en el que cada vez pasamos más horas delante de pantallas de ordenador y TV la posición relativa de nuestros ojos y nuestro cuello es fundamental. Lo correcto es tener las pantallas a la misma altura que los ojos aproximadamente. Así se favorece la mirada horizontal y la correcta alineación del cuello con la columna.

No menos importante es la movilidad en el cuello. Deberíamos de realizar estiramientos y ejercicios suaves de rotación en el cuello y la cabeza por lo menos un par de veces al día. Si trabajas delante de un ordenador, la frecuencia de estos ejercicios se debe aumentar hasta una vez por hora como mínimo.

Por último, y aunque parezca mentira, influye mucho la hidratación. Si bebemos más agua (ojo, tampoco hay que pasarse) las vértebras bien hidratadas tienen menos posibilidades de estresarse y generar dolores y molestias.

Como utilizar una almohada cervical

Podemos pensar que usar una almohada cervical es lo mismo que usar una almohada normal, pero nada más lejos de la realidad. Este tipo de almohadas tienen un diseño muy particular y debemos de usarlas correctamente para que su uso no sea contraproducente. Si la utilizamos mal no solo no solucionaremos nuestras molestias, sino que las podemos aumentar.

Tanto el tamaño, la forma, como el material del cojín cervical deben de tenerse en cuenta para su correcto uso. Esto quiere decir que no habrá que colocarse igual sobre una almohada en forma de ola que sobre una de tipo cuña.

Como norma general debemos de seguir unas indicaciones comunes para colocarnos sobre la almohada según sea nuestra posición al dormir.

Si dormimos mirando hacia arriba la posición correcta sobre la almohada es muy sencilla. La parte posterior de la cabeza debe de reposar totalmente en el cojín cervical y el cuello tiene que mantener también contacto con este. En concreto con una de las dos zonas elevadas de la almohada, normalmente la más baja. Por supuesto, los hombros deben de apoyar en el colchón y no en la almohada.

Si dormimos de lado debemos de tener claro que el cuello y la cabeza deben de quedar totalmente alineados con la columna vertebral.  A ninguno se nos ocurriría ir andando durante el día con la cabeza torcida hacia un lado. Pues esto es lo mismo.

Para conseguir esto debemos de colocar la cabeza en la zona más hundida de la almohada, de tal modo que el cuello quede relajado y el hombro del lado de apoyo quede posado sobre el colchón.

Si eres de esas personas que duermen boca abajo lo primero sería aconsejarte que cambies de postura, porque no es la más indicada. Si aún así estás acostumbrad@ y duermes en esa posición, las almohadas cervicales onduladas no son para ti. Su forma haría que te presionasen el cuello dificultando tu respiración. Deberías de buscar una almohada cervical con un diseño más plano y poca altura para poder usarla con seguridad y comodidad.

Aún con todas estas recomendaciones no hay nada mejor que la experiencia. Prueba tu almohada cervical variando ligeramente estas posiciones generales hasta que encuentres tu posición ideal. Cuando encuentres la mejor forma de colocarte te darás cuenta porque sentirás una gran comodidad.

Beneficios de las almohadas cervicales

  • Su diseño permite tener un apoyo correcto que proporciona una posición natural para todo el cuerpo a la hora de dormir.
  • Las almohadas cervicales relajan los músculos del cuello aliviando las molestias relacionadas con esta parte del cuerpo. 
  • Se consigue una alineación correcta de todas las vértebras de la columna.
  • Al reducirse los dolores de espalda, cuello y hombros se consigue un efecto de mejora global del sueño.
  • No solo reduce el dolor de cuello y espalda sino que también mejora la circulación de la sangre en toda la parte superior del cuerpo. Esto se debe a un mejor reparto de la presión por toda la superficie en contacto con la almohada.
  • Elimina el estrés acumulado durante el día y alivia la rigidez de la espalda y de las articulaciones en general.
  • Es eficaz contra los ronquidos y contra casos leves de apnea del sueño. Esto es gracias a una mejor respiración consecuencia de una mejor posición de las vías respiratorias.

Tipos de almohadas de cervicales

Se pueden clasificar los distintos tipos de almohadas cervicales de varias maneras. Por el material con el que están hechas, por su modo de utilización o por su forma. Aquí hacemos un resumen de los principales tipos que nos podemos encontrar.

Almohadas cervicales viscoelásticas

La inmensa mayoría de las almohadas cervicales están fabricadas con espuma viscoelástica (también llamada memory foam). Este material ofrece una buena sujeción de los hombros, la cabeza y el cuello y una magnifica adaptabilidad a la superficie del cuerpo.

Las almohadas viscoelásticas son de muy buena calidad pero se pueden encontrar modelos de mayor o menor precio en función del método de fabricación, la forma y los tipos de fundas que incluyan.

Las almohadas cervicales hechas con espuma viscoelástica son las más eficaces porque tienen una mezcla de suavidad y firmeza perfectas para cumplir su función. De hecho, este material es el más usado por las principales marcas de almohadas ergonómicas y ortopédicas. 

La espuma de memoria viscoelástica es un material muy adaptable, hipoalergénico y firme con cualidades termosensibles insuperables. Se le llama espuma ‘de memoria’ porque tiene la capacidad de recuperar su forma cuando cesa el peso que se coloca sobre ella. Esto se denomina efecto rebote y puede ser más o menos rápido en función del tipo de viscoelástica utilizado.

Almohadas cervicales de látex

Las almohadas cervicales de látex son también muy conocidas aunque no están tan presentes en el mercado como las de viscoelástica. El látex es un material muy flexible y adaptable que puede tener origen tanto natural (del árbol de caucho) como sintético (derivados del petróleo).

Las almohadas de látex natural son especialmente suaves pero son bastante más caras que las que están hechas a partir de derivados del petróleo. Sin embargo, la mayoría de este tipo de almohadas cervicales suelen estar hechas con una mezcla de materiales de látex natural y sintético para llegar a un compromiso entre precio y calidad.

Estas almohadas se adaptan muy bien a la forma del cuerpo pero son un poco menos firmes que las viscoelásticas. En cambio, una de las mayores ventajas del látex natural es su gran transpirabilidad. Además es un repelente natural del polvo y es un material con una larga vida útil.

Almohadas cervicales hechas con otros materiales

Aunque son prácticamente anecdóticas se pueden encontrar almohadas que podemos catalogar de ‘cervicales’ y que están hechas con materiales que no sean espuma viscoelástica o látex.

Es el caso de las almohadas hechas con fibras sintéticas o con plumas. En el primer caso entrarían las almohadas hechas con poliéster, microfibra o fibra siliconada. Son variantes de fibras sintéticas que permiten crear almohadas con distinta firmeza y suavidad. Este tipo de almohadas son baratas pero no ofrecen el mismo soporte que las de otros materiales más adecuados.

En cuanto a las almohadas de plumas podemos decir que están casi en peligro de extinción. Son caras por el origen de su material y además no cumplen bien con las características que se le suponen a una almohada cervical. Son demasiado blandas para ser consideradas buenas almohadas cervicales.

Este tipo de almohadas tienen la ventaja de ser buenas para las personas que duermen boca abajo.

Almohadas cervicales para dormir en la cama

También podemos hablar de distintos tipos de almohadas cervicales si atendemos al contexto en el que se utilizan. Aquí, sin lugar a dudas las más conocidas y buscadas son las que se utilizan para colocar encima de un colchón y reposar la cabeza y el cuello sobre ellas.

Además, dentro de este tipo las más utilizadas son las que tienen una forma ondulada. Es decir, en los extremos cuentan con una altura mayor y en el centro hay una ligera depresión que es donde se reposa la cabeza. Este es el tipo de almohada del que hablamos principalmente en este artículo.

Almohadas cervicales de viaje

Las almohadas de viaje también se pueden considerar un subtipo de almohada cervical. Dentro de este tipo de almohadas destacan las que están hechas con materiales de relleno como algodón, poliéster o espumas. También hay almohadas de viaje fabricadas con materiales viscoelásticos e incluso algunas son almohadas inflables.

Este tipo de cojines para el cuello destinado a los viajes suelen tener una forma peculiar. Es una forma que rodea al cuello protegiéndolo y evitando que se caiga. Se puede decir que es una especie de acolchado que evita que la cabeza se caiga cuando estamos dormidos sentados.

Almohadas cervicales eléctricas

También se puede hablar de otro tipo de almohadas más especiales. Las almohadas cervicales eléctricas. Este tipo de cojines eléctricos son menos conocidos y algo más caros ya que cuentan con más funciones que las de una simple almohada.

Son almohadas que incluyen la posibilidad de ofrecer al usuario masajes a través de vibraciones o un aumento de temperatura controlado con resistencias internas en la estructura de la almohada.

Algunas de ellas no solo se pueden usar para la aplicación de masajes o calor sino que también se pueden utilizar para dormir.

Como elegir y comprar una almohada cervical

El material del núcleo

Lo primero que debemos de tener en cuenta a la hora de comprar una almohada cervical es saber de que material está hecha. En un porcentaje muy alto, se utiliza la espuma viscoelástica. Asegúrate de que tu almohada está hecha con este material para tener una primera pista de que vas por el buen camino.

También son perfectamente útiles las almohadas cervicales de látex. Pero en este caso deberías de comprobar que están hechas en un porcentaje alto de látex natural. Si es látex sintético el resultado es parecido, pero se pierde mucho en transpirabilidad. Si no quieres sudar demasiado apuesta por el látex natural. A no ser que seas alérgic@, claro.

Cualquier otro material debería de ser descartado de inmediato. Un buen cojín cervical no debería estar hecho de plumas, de fibra ni de poliéster (ojo, las fundas si pueden ser de poliéster o algodón).

Resumiendo, busca sobretodo la palabra ‘viscoelástica’ o también ‘látex’. Estas almohadas dan muy buen resultado y duran bastantes años cumpliendo perfectamente con su función reparadora del descanso.

La forma y la posición para dormir

Si ya has visto alguna que otra almohada cervical sabrás que el diseño y forma de éstas puede variar sustancialmente de un modelo a otro. Esto es así porque la industria fabrica distintos tipos de almohadas que se puedan adaptar a los distintos tipos de usuario que duermen en una posición o en otra totalmente distinta.

Está claro que el diseño más extendido es el de cojín o almohada ondulada. Estos modelos tienen los extremos más elevados que la parte central, donde reposa la cabeza. El objetivo es que la cabeza, el cuello y las vértebras queden alineadas cuando nos tumbamos.

Este tipo de almohadas cervicales son perfectas para todo aquel que duerme tanto de lado como boca arriba.

Pero también existen diseños pensados específicamente para las personas que duermen de lado. En concreto podemos destacar las almohadas con forma de mariposa. Estos modelos están pensados para meter una mano por debajo de la almohada (abrazándola).

Existen otros modelos con diseño casi plano o algunos que tienen forma de cuña. Son más posibilidades para ofrecer alternativas al usuario final. Pero desde aquí recomendamos sin duda las almohadas cervicales con forma ondulada.

La firmeza y el grosor

Uno de los puntos más subjetivos a la hora de comprar una almohada cervical es evaluar la firmeza de ésta. 

Para dos personas que duermen en la misma posición, la misma almohada puede crearles sensaciones muy distintas de sujeción.  Nos tenemos que quedar con la idea de que una almohada demasiado dura nos obliga a tener el cuello muy rígido mientras que si es muy blanda deja caer demasiado la cabeza creando también molestias.

Debemos buscar siempre una firmeza o densidad media que sostenga firmemente la cabeza pero que deje descansar adecuadamente el cuello. En el punto medio está la virtud. Una excepción sería si duermes boca abajo. En este caso necesitas una almohada más bien blanda que no te oprima el cuello y te deje respirar bien.

Lo mismo ocurre con el grosor. Se recomienda un grosor medio excepto si duermes boca abajo. En ese caso debes buscar una almohada menos gruesa.

La adaptabilidad

En este punto nos referimos a la capacidad de la almohada ortopédica de adaptarse a las curvas naturales de tu cuerpo. Como ya has visto a lo largo de todo este texto esta cualidad está íntimamente asociada con el tipo de material del núcleo de la almohada.

Lo ideal es elegir una almohada viscoelástica cervical que consigue adaptarse a tu cuello y cabeza, recuperar la forma tras su uso y no crear sensaciones de asfixia.

La transpiración

Está claro que el objetivo al comprar una almohada ergonómica cervical es eliminar o prevenir los dolores de cuello y espalda. Pero también hay que tener en cuenta otros aspectos. A nadie le gusta tener una almohada que da calor y que pese a ser cómoda te hace sudar mucho.

Para evitar este problema debemos de tener en cuenta que nuestra almohada tenga una buena transpiración. Dos ejemplos son las almohadas con espuma viscoelástica que tienen canales de aireación o las que están hechas con látex 100% natural.

Este es el aspecto principal pero deberías de fijarte también en que las fundas estén hechas de un material perfectamente transpirable.

El tamaño

Como habrás visto, a la hora de comprar la mejor almohada viscoelástica el tamaño no es un factor determinante. ¿Por qué? Sencillamente porque cada fabricante ha elegido la medida que le parece más oportuna y no hay ninguna uniformidad en el mercado.

Puedes encontrar anchos de 60, 70, 75 cm… La verdad es que la cifra concreta no es de importancia. lo único que deberíamos de tener en cuenta es que la almohada sea como mínimo tan ancha como la anchura de nuestros hombros. De este modo el apoyo será el correcto para toda la zona cervical.

A la hora de elegir el tamaño entre varias posibilidades deberías de tener en cuenta lo dicho en el párrafo anterior y, por supuesto, las dimensiones de tu cama. No encontrarás en el mercado almohadas cervicales tamaño cama de matrimonio. En ese caso, si necesitas cubrir toda la cama, lo mejor es que compres dos (suele haber ofertas especiales para packs de 2). Una para ti y otra para tu pareja.

Las fundas

Si el interior de una almohada es lo más importante, el exterior no debe de quedar al margen. Es primordial contar con una buena funda que garantiza la transpiración de la almohada y la funcionalidad en el uso diario.

La mejor opción son los materiales como el algodón, el poliéster. En ambos casos se garantiza una correcta transpirabilidad que evita problemas de calor y sudoración. Además se evita la proliferación de ácaros.

Además, este tipo de almohadas suelen tener dos fundas (una interior fija y una exterior que se puede lavar) para garantizar una mejor higiene y practicidad. 

Incluso muchos modelos incluyen fundas que han sido tratadas con sustancias que le confieren propiedades adicionales. El mejor ejemplo son las fundas de Aloe Vera. Esta sustancia universalmente conocida aporta propiedades antibióticas y antiinflamatorias.

¿Cuánto cuesta una almohada cervical?

El rango de precio es muy variable en función de los materiales, las marcas e incluso el diseño de este tipo de almohadas. Para dar unas cifras orientativas podemos decir que la mayoría de almohadas cervicales valen entre 25 y 50 euros.

Obviamente las prestaciones de las almohadas cervicales baratas no son iguales que las de las más caras, pero todas ellas son perfectamente funcionales. 

Además de este grueso de modelos de precio intermedio podemos encontrar modelos que sobrepasan los 60 euros. Son almohadas ergonómicas exclusivas que dan muy buen resultado y que muchas veces merece la pena comprar porque a la larga se amortizan mejor que una más barata.

En el extremo opuesto están las almohadas cervicales más baratas, con precios que no llegan a los 20 euros. Aunque alguna de estas puede ser válida no deberíamos de fiarnos mucho. Es mejor pagar un poco más y estar seguros de realizar una buena compra. 

De todos modos, el precio debería de ser lo último en lo que te tendrías que fijar. Lo que tienes que hacer es repasar todos los aspectos que te hemos explicado para encontrar la almohada cervical perfecta para ti.

Como lavar una almohada cervical

Lo primero que debes de saber es que tanto las almohadas ortopédicas de látex como las de viscoelástica no se pueden lavar en la lavadora.

El agua estropearía la estructura interior haciéndolas inservibles. Es por ello que el uso correcto de las fundas es fundamental.

Lava las fundas a menudo con un detergente suave que no sea agresivo con la piel. Recomendamos hacerlo como mínimo una vez al mes, aunque lo ideal sería una vez cada semana. 

Si mantienes y cuidas correctamente la almohada es posible que nunca necesites lavar nada más allá de la funda, pero para esos casos deberías de saber que hacer.

Para ello ten en cuenta estos consejos sobre como lavar una almohada de espuma viscoelástica. El mismo procedimiento puede ser útil para las almohadas de látex.

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