Almohadilla eléctrica

Este tipo de productos se conoce por muchos nombres distintos. Se le puede llamar almohadilla eléctrica porque es una especie de almohada y funciona con electricidad. Pero tiene tal variación en los modelos que existen y se comercializan que a veces es difícil saber si es más correcto llamarle así o, por ejemplo, manta eléctrica.

También verás otros nombres como ‘almohada térmica’, ‘almohadilla cervical’ o cosas parecidas. En el fondo se trata de aparatos que dan calor a través de resistencias para relajar la musculatura de cuello, espalda y hombros. Aquí te hemos traído algún modelo y te explicamos (más abajo) qué tener en cuenta a la hora de comprar una almohadilla eléctrica.

  • Dimensiones: 60 x 90 cm. Cubre toda la espalda, los hombros y el cuello. También se puede colocar en otras zonas del cuerpo como las piernas.
  • Almohadilla térmica que proporciona calor.
  • Se puede ajustar gracias a las 2 correas que trae y al cierre magnético.
  • 6 niveles de calentamiento.
  • Temporizador de 1 o 2 horas.
  • Cable de alimentación de 2 metros.
  • Autopapagado.
  • Desmontable y lavable.
  • Certificaciones CE, Öko-Tex y GS.
  • Dimensiones: 60 x 85 cm. Cubre hombros cuello y espalda.
  • Tela de franela suave y agradable
  • Cable de 2,7 metros.
  • Desmontable y lavable.
  • 3 niveles de temperatura desde 45 a 65ºC.
  • Autoapagado de hora y media.
  • 3 posiciones de ajuste.
  • Certificaciones CE y RoHS.
  • Almohada eléctrica para cuello y hombros.
  • Dimensiones: 60 x 62 cm.
  • 3 niveles de temperatura.
  • Lavable a máquina a 30 ºC.
  • Protección contra sobrecalentamiento.
  • Apagado automático.
  • Certificados CE/ ROHS/REACH/GS.
  • Almohadilla eléctrica plana (es más una pequeña manta eléctrica).
  • Dimensiones 30 x 60 cm.
  • Muy barata.
  • 6 niveles de temperatura.
  • Cable de 2,3 metros.
  • Almohadilla térmica flexible para poder colocar en cualquier parte del cuerpo. 
  • Tela de franela.
  • Lavable a máquina a 30ºC.
  • Certificados CE/Öko-Tex.
  • Manta eléctrica pequeña.
  • Dimensiones: 30 x 40 cm.
  • Muy barata.
  • 3 niveles de temperatura.
  • Lavable a 40 ºC.
  • Protección ante sobrecalentamiento.
 
  • Manta eléctrica pequeña.
  • Dimensiones: 30 x 60 cm.
  • 3 niveles de temperatura.
  • Autoapagado.
  • Franela de alta calidad.
  • Muy barata.
 

Guía de compra. Las mejores almohadillas eléctricas.

Si tienes intención de comprar una almohada cervical eléctrica hay unos puntos básicos que deberías de tener en cuenta. Por ejemplo; el tamaño, la forma, la potencia… En los siguientes párrafos te detallamos todo a lo que debes de prestar atención para que tu compra sea perfecta.

Tamaño y diseño de la almohadilla cervical

Seguramente este es el primer punto a analizar antes de elegir tu manta eléctrica, almohadilla térmica o cualquier producto de características similares. Solo con ver la foto de los distintos modelos ya nos podemos hacer una idea de como es cada producto y para que nos puede servir.

Hay modelos muy pequeños (de unos 30 x 40 centímetros) y planos que son realmente más una pequeña manta térmica que otra cosa. Estos son ideales si no tienes una zona concreta que quieras proteger y los quieres utilizar para conseguir calor en distintas zonas del cuerpo cada vez. Al ser modelos planos y flexibles valen para casi cualquier parte del cuerpo.

En un paso intermedio están los modelos que tienen una forma especial destinada claramente a una parte del cuerpo en concreto. Aquí puedes encontrar almohadillas eléctricas cervicales, lumbares o para los hombros. Estos modelos son muy específicos para una zona pero no dan buen resultado para aplicar en otras partes del cuerpo.

Por último están lo que podríamos llamar almohadillas térmicas integrales. En este grupo cabrían todos los productos de tamaño más bien grande que reparten el calor a la vez por cuello, espalda y hombros.

Este tipo de modelos suelen ser en forma de chaleco y con un cuello alto para cubrir todas las zonas que hemos reseñado. Si bien tienen una zona objetivo clara hay algunos modelos que se pueden usar también para dar calor a otras zonas del cuerpo variando su forma de utilización.

Niveles de temperatura y potencia disponible

Este punto es también muy importante porque no todos tenemos la misma tolerancia al calor. O también porque no siempre queremos la misma cantidad de calor. Para poder disfrutar de estos productos con comodidad es necesario que tengan varios niveles de temperatura entre los que podamos elegir.

Normalmente puede ser suficiente con 3 niveles de calor. Pero hay algunos modelos que ofrecen hasta 6 niveles distintos. Junto con el número de niveles deberíamos de mirar el nivel de potencia máxima de la almohadilla o manta.

Así podemos comparar unos modelos con otros y ver cual es el que ofrece una mayor potencia calorífica. La mayoría de las marcas trabajan con intervalos que van desde los 60 hasta los 100 watios. 

Piensa también en la superficie total de la manta eléctrica. Si comparamos dos productos (uno con más superficie que otro) que tienen la misma potencia máxima tienes que tener en cuenta que el más pequeño de los dos se calentará más cuando esté a en el nivel de temperatura máxima.

Material de fabricación

La verdad es que aquí no suele haber muchas diferencias. Este tipo de productos suelen tener siempre un tipo de tela como la franela como acabado exterior. Se utiliza este material por varios motivos.

El primero de todos es que es una tela muy suave. A nadie nos gustaría una almohada eléctrica que nos raspase con la piel o que no fuese suave y amorosa. La franela cumple a la perfección con el objetivo de suavidad y calidez que se presupone a estos productos.

Otro motivo por los que hacer las mantas eléctricas con franela es la limpieza. Normalmente, dependiendo del diseño de los distintos fabricantes, la franela utilizada se puede limpiar y lavar de una forma fácil y cómoda.

Autoapagado

Este punto es muy importante que lo tengas en cuenta. Si un dispositivo de este tipo estuviese funcionando durante demasiado tiempo es posible que hubiese algún sobrecalentamiento.

Si esto ocurre podrían pasar varias cosas. Que tu almohadilla eléctrica se estropease, que hubiese algún tipo de cortocircuito que hiciese quedarse a tu casa sin luz o, en el peor de los casos, provocar un incendio.

Es difícil que pase cualquiera de esas 3 cosas, pero la seguridad es lo más importante. Es por eso que todos o casi todos los fabricantes incluyen un temporizador (suele ser de unos 90 minutos) para que la almohadilla se apague automáticamente.

Así, si nos quedamos dormidos no tenemos que preocuparnos de nada. Si no hemos apagado la almohadilla eléctrica antes, ésta se apagará sola.

Almohadillas eléctricas lavables

Como todos los productos que se utilizan mucho, este tipo de aparatos también tienden a ensuciarse bastante con el tiempo. En este caso no es un problema tanto de sudor, ya que las mantas eléctricas o almohadillas eléctricas las usamos encima de la ropa. Es más bien un problema de suciedad o manchas que puedan caer en estos productos.

Por todo esto, el modelo que compremos tiene que ser lavable. Mejor todavía si se puede lavar en la lavadora. Y mejor incluso si se puede lavar hasta 40ºC.  Con estas 3 condiciones no deberíamos de tener ningún problema para mantener limpia nuestra almohada eléctrica.

Longitud del cable

Tienes que buscar cables lo más largos posibles porque así te permitirá usar este tipo de productos en más ubicaciones. Si tienes pocos enchufes en casa y la almohadilla que compres tiene un cable corto el lugar donde la utilices va a quedar bastante acotado.

Claro que siempre podemos tirar de cables alargadores para solucionar este tipo de problemas. Aún con todo intenta comprar almohadillas cuyo cable se acerque por lo menos a los 2 metros de longitud. 

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