Cojines de lactancia

El cojín de lactancia es un accesorio que se utiliza principalmente para amamantar a los bebés. Este tipo de cojines para bebé se ha popularizado en los últimos años y es un elemento usado por muchas madres. Su ventaja reside en que el peso del pequeño descansa sobre el propio cojín. Así se libera el brazo que normalmente tendría que sujetar al bebé y aporta mucha comodidad y descanso a la madre. En esta guía te enseñaremos a elegir un cojín de lactancia.

Existen almohadas de lactancia de varias formas y tamaños. También las hay de distintos materiales tanto en el interior (relleno del cojín) como en el exterior (funda del cojín). Además, se pueden usar de distintas formas, lo que les da más versatilidad. 

Si te preguntas que cojín de lactancia comprar o como elegir un cojín de lactancia aquí te lo contamos.  También te explicamos como usar un cojín de lactancia y como lavar un cojín de lactancia. En este artículo te vamos a explicar todo lo que necesitas saber para que no te quede ninguna duda. ¡Vamos allá!

Esta almohada de lactancia tiene múltiples usos, ya que puede utilizarse desplegada totalmente o unida en forma de U gracias a un botón de madera que tiene en el extremo.

Es adecuada para usarla como cojín de lactancia estándar o también como cojín durante el embarazo. Incluso se puede utilizar para dormir o como barrera en la cama.

Este cojín de lactancia tiene una funda de algodón que se puede intercambiar con otras. Así puedes lavar una y cambiarla por otra para no dejar de utilizar tu cojín.

Se puede poner y quitar gracias a una cómoda cremallera y se puede lavara a una temperatura máxima de 30ºC.

El relleno es de fibra hueca siliconada, lo que le confiere una gran ligereza. Además, se seca rápido en caso de lavarse. Es un cojín de lactancia antiácaros e hipoalergénico.

Este cojín de lactancia cuenta con la certificación Oeko-Tex, tanto para la funda como para el relleno.

Es una funda alargada de 160 x 30 centímetros y 1,12 kg de peso. Tiene el volumen adecuado para el uso de almohada de lactancia, pero si es necesario se puede quitar o introducir más relleno al gusto. El relleno es de poliéster.

Se puede utilizar totalmente desplegado o plegado atando sus extremos por la parte inferior.

Hay muchas fundas con distintos colores para elegir. Las puedes intercambiar poniendo y quitando cada funda con su cremallera.

Este cojín de lactancia es ideal para un buen descanso de las futuras mamas. Su forma ergonómica da comodidad a la hora de amamantar a los bebes y ayuda a eliminar las tensiones musculares debido a malas posturas.

Las distintas posiciones del cojín permiten sentar o reclinar a su bebe impidiendo el deslizamiento y aportando seguridad. A medida que vaya creciendo su bebe podrá utilizarlo como un puf o asiento de juego en forma de caracol.

Este cojín de lactancia está fabricado en España con algodón 100%. También cuenta con el certificado Oeko-Tex.

En este caso, el cojín de lactancia seleccionado no tiene varias posiciones ni se puede utilizar como almohada al uso.

Está diseñado y optimizado para una correcta técnica de lactancia. Por este motivo, es el mejor cojín si solo se quiere utilizar para amamantar al bebé.

Aún así, puede servir de apoyo al bebé en sus primeras etapas o incluso como un refuerzo lumbar al estar en un asiento incómodo.

Tiene características parecidas a los cojines anteriores, tanto en el relleno como en la funda. La funda es de algodón y el relleno es de fibra.

La funda tiene divertidos dibujos de animales. Este producto es un poco más ligero que todos los anteriores.

Tabla comparativa de cojines de lactancia

Producto

Peso

Dimensiones

Material

Producto

NIIMO cojín de lactancia y embarazo

980 grs

20 x 190 x 35 cm

Algodón, Poliéster

Scamp cojin para lactancia

1.120 grs

65 x 40 x 20 cm

Algodón, Poliéster

Mississipi jean cojin de lactancia Nuun

1.150 grs

150 x 30 x 17 cm

Algodón

Boppy cojin de lactancia

875 grs

52 x 15 x 48 cm

Algodón, Poliéster

Tipos de cojín de lactancia más utilizados

Se podría decir que existen tantos tipos de cojines de lactancia como fabricantes hay. Igual es un poco exagerado, pero hay muchas versiones de estos cojines con formas distintas, adaptados a necesidades específicas o de acabados más o menos ‘lujosos’. Cojines de lactancia con arnés, cojines de lactancia con bolitas, con respaldo, con vibración…Sin embargo, si tenemos que hacer una clasificación de los principales tipos podríamos reducir el número a dos. 

Cojines con forma de media luna

cojin lactancia herradura

Estos cojines son los más conocidos y utilizados de todos. Tienen una forma de herradura de tal manera que la madre se lo puede poner alrededor de la cintura, con los extremos quedando en su espalda. De este modo, el bebé se puede colocar sobre la parte delantera dejando libres los brazos de mamá.

Algunos modelos incorporan un mini cojín adicional para que el bebé pueda descansar la cabeza más cómodamente, en una posición más elevada. Esto es especialmente útil si en lugar de lactancia materna el bebé se alimenta con biberón. Además, en estos casos tanto el padre como la madre pueden usar el cojín, ya que se adapta bastante bien a distintos cuerpos.

Una de las mayores ventajas de los cojines de lactancia con forma de “U” es que no son muy grandes. De esta manera se pueden transportar sin problemas fuera de casa o incluso llevar cuando vamos de viaje. Aunque, como decimos, no son grandes, si que puedes encontrar varios tamaños para elegir el que mejor se adapte a tí.

Este tipo de cojín suele tener un relleno suave hecho de fibra de poliéster, aunque también los hay con otro tipo de rellenos. El relleno suele ser bastante compacto para que el cojín no pierda su forma y se mantenga así durante toda su vida útil.

Cojines con forma alargada (churro o serpiente)

Cojin lactancia churro

Este tipo de cojines de lactancia tiene una forma similar a esas serpientes gigantes de peluche que venden en las ferias. Por eso se conoce también como cojín con forma de churro o de serpiente. En realidad, es una almohada de lactancia alargada con dimensiones que pueden variar desde el metro a los dos metros.

A parte de la forma, la principal diferencia con los cojines en forma de media luna es el relleno. Los cojines de lactancia alargados tienen una menor densidad de relleno. De este modo son más moldeables y se pueden plegar y dar forma para usarlos de maneras muy diversas.

Durante el embarazo se pueden utilizar como un apoyo para que la embarazada esté más cómoda. No en vano, también se conoce como almohada de embarazo o cojín maternal. Se puede colocar alrededor de la cintura para aliviar dolores de espalda al sentarse o como un apoyo lateral para dormir en la cama en los meses más avanzados del embarazo.

Al ser bastante más grandes que los cojines en forma de “U” presentan el problema de su transporte. Si tienes que hacer un viaje y no tienes mucho espacio en el coche (o viajas en otro medio de transporte) te pensarás si te lo llevas o no.

¿Que forma elijo al comprar mi cojín de lactancia?

Tanto los cojines de lactancia en forma de “U” como las almohadas de lactancia con forma de serpiente son perfectos para usarlos como apoyo a la hora de alimentar al bebé. El primero por su forma específica y el segundo porque se puede dar forma a tu gusto.

En cambio, si también lo quieres utilizar durante el embarazo, hay uno de los dos que resulta más ventajoso. El cojín alargado es mejor porque lo puedes utilizar de muchas maneras, mientras que el de herradura tiene usos más limitados en este aspecto.

Los cojines de lactancia con forma alargada son muy prácticos también durante el embarazo.

Cuando hayas decidido la forma que mejor se adapta a tus gustos y el tamaño más adecuado para tu cuerpo, todavía quedan cosas por analizar. Los distintos fabricantes incorporan constantemente mejoras a los cojines de lactancia. Así puedes encontrar pequeños bolsillos incorporados en el cojín o accesorios como protectores para posibles manchas. Por supuesto deberás de prestar atención a detalles como que la funda sea lavable o que están fabricados con materiales antialérgícos.

Además de los dos modelos más extendidos que te hemos explicado existen muchos más. Hay cojines con forma de cuña, con forma ovalada o modelos ergonómicos. Incluso existen algunos que se han diseñado para partos gemelares. Con estos modelos se puede amamantar o dar el biberón a dos niños a la vez sin necesitar la ayuda de otra persona. No existe el cojín de lactancia perfecto, sino el mejor cojín de lactancia para tí.

Materiales de un cojín de lactancia

Una vez has decidido que tipo de cojín de lactancia te conviene, es necesario evaluar el tipo de materiales con los que se fabrica. Para ello podemos analizar dos partes, la funda y el relleno.

La funda del cojín debe estar confeccionada con materiales suaves y transpirables. Con la primera característica conseguimos un tacto agradable para el bebé y con la segunda intentamos evitar la excesiva sudoración. Las fundas más comunes están confeccionadas con algodón o poliéster. Lo más importante es que esta funda sea desmontable para poder lavarla de vez en cuando. Este tipo de cojines es muy fácil que se manche con su uso habitual.

En cuanto al relleno hay muchos tipos disponibles en el mercado. Lo más común es que un cojín de lactancia se rellene de algún tipo de fibra sintética de poliéster. También podemos encontrar rellenos hechos de bolitas de poliestireno, de diversas espumas o incluso de material viscoelástico,…

Para la elección del relleno también entra en juego tu gusto personal, pero siempre hay que tener en cuenta unos aspectos básicos. La cantidad del relleno debe de ser la adecuada para que mantenga su forma sin llegar a ser demasiado rígido. También hay que pensar que es posible que haga falta lavar el relleno alguna vez. Si tiene una buena funda o incluso un protector puede que esto no sea necesario, pero si llega el caso debe de ser un relleno lavable. Este punto descartaría los rellenos de bolitas, que no son aptos para el lavado.

Como consejo final, también es recomendable que tengas en cuenta si necesitas que el cojín de lactancia tenga algún tratamiento antialérgico o antiácaros.

Uso correcto de los cojines de lactancia

Postura de cuna

Postura de cuna cojin de lactancia

Ésta es la postura más común de todas. Se puede utilizar con cualquier tipo de cojín de lactancia y es de las más cómodas para el bebé y sobre todo para la madre o el padre. Consiste en encajar el cojín alrededor de la cintura del progenitor y colocar al bebé sobre éste con la cabeza apoyada en el antebrazo de su papá o mamá.

Es la misma postura que se utiliza sin cojín pero con la ventaja de que así gran parte del cuerpo del pequeño descansa sobre el cojín. Así se descansa más el brazo donde se apoya la cabeza y se tiene libre el otro brazo.

Además, el cojín eleva un poco al bebé lo que hace que te puedas recostar mejor sobre el sofá o silla donde estés sentada. Por un lado te ayuda a acercar mejor a tu peque hacia el pecho. Por otro lado se consigue una postura menos forzada y se evita la aparición de dolencias en la espalda. Si aún así te molesta la espalda también puedes usar a la vez un cojín lumbar .

Postura de agarre cruzado

Postura de agarre cruzado, cojin de lactancia

En esta postura el cojín de lactancia se utiliza como apoyo para la madre. Se coloca rodeando la cadera por detrás a modo de apoyo lumbar. Si quieres tener más contacto con tu bebé a la hora de amamantarlo esta es la posición ideal. Sujetas a tu pequeño con las dos manos sin que haya nada entre tú y él. Para que no fuerces la posición de tus lumbares y cervicales, la almohada de lactancia la colocas detrás de ti. Así logras una posición ergonómica.

Según el tipo de cojín de lactancia que uses, esta postura la puedes practicar sentada en el sofá, en una silla o incluso en el suelo, con las piernas cruzadas.

Postura de balón de rugby

Postura de rugby, cojin de lactancia

Como su nombre indica se trata de coger al bebé de una forma parecida a como hacen los jugadores de rugby con el balón. ¡Pero tranquila! No hay que lanzarlo lejos 🙂

En los partidos de rugby es muy habitual que el balón se lleve debajo del brazo cuando se está corriendo con él. En este caso, no corremos sino que estamos sentadas con nuestro pequeñajo. Y también tenemos que poner debajo de un nuestro brazo sus dos piernas de modo que su cabeza quede cerca del pecho. El cojín de lactancia se sitúa entre el bebé y nuestra cintura, al igual que en la postura de cuna (también se puede situar en un lateral, como en la imagen). Es una postura especialmente buena para épocas de calor, ya que no hay tanta sensación de agobio al tener al pequeño a un lado y no delante.

Postura tumbada

Postura tumbada cojin de lactancia

Ésta postura es un recurso muy útil para cuando estés muy cansada, para cuando estés pasando alguna enfermedad o simplemente porque te apetece dar el pecho tumbada. Para ello, te tienes que recostar en posición lateral con el cojín de lactancia debajo de tu bebé. De esta manera el puede alcanzar cómodamente el pecho y tu no necesitas moverte ni adoptar una mala postura. En función de si tu bebé es más pequeño o más grande podrás permitirte incluso flexionar un poco las piernas para mayor comodidad.

Usos alternativos del cojín de lactancia

Obviamente un cojín de lactancia sirve, como su propio nombre indica, para alimentar a un bebé lactante. Como hemos visto más arriba existen un sinfín de posturas para alimentar a nuestros pequeños. Así se puede utilizar la que te resulta más cómoda. 

Sin embargo, además de todas estas posturas para la lactancia, algunos cojines tienen otros usos que no necesariamente implican la participación del bebé. Especialmente los cojines de lactancia o almohadas de embarazo alargados. Con estos modelos puedes dejar volar tu imaginación y aprovecharlos para todo esto:

  • Durante el embarazo puedes usas el cojín de lactancia como apoyo mientras estás sentada. A medida que pasan los meses de embarazo suelen aparecer dolencias como consecuencia del aumento del peso en la parte delantera de tu cuerpo.

    Este aumento de peso lleva a un desequilibrio postural que puede derivar en dolores de espalda. Si te colocas el cojín detrás de tu espalda podrás soportar un poco mejor esos últimos meses antes del parto.

  • Otro de los problemas comunes que afrontan las embarazadas hacia el final de su embarazo es la hinchazón o cansancio en pies y piernas. También puedes utilizar el cojín de lactancia como un elevador para la zona inferior de tu cuerpo. Así aliviarás el cansancio y conseguirás una sensación de descanso mejorada.

  • Puedes usar el cojín de lactancia para dormir mejor durante el embarazo. Para esta tarea son especialmente buenos los cojines alargados, aunque aunque existen algunos modelos distintos optimizados para este uso.

    A medida que tu tripa vaya creciendo será más difícil encontrar una posición cómoda a la hora de dormir. Pues bien, puedes colocar el cojín en un costado, abrazándolo, entre tus piernas, un poco por debajo de tu abdomen, o de la manera que más te convenga para dormir cómoda.

  • Tras el parto, su uso fundamental es que la madre pueda amamantar a su hijo como hemos explicado en las distintas posturas. Pero conviene recordar que, si no has podido o querido darle pecho a tu bebé, el padre puede utilizar de igual modo el cojín de lactancia. Es igual de cómodo si lo que le damos al peque son biberones.

  • Otro uso que le puedes dar al cojín mientras tu hijo es aún pequeño es el de ‘asiento‘. Cuando los bebés tienen entre 4 y 7 meses comenzarán poco a poco a sentarse solos. Pero al principio se ladearán y acabarán tumbados. Hasta que adquieran fuerza en sus músculos no es una mala idea tener a mano el cojín de lactancia para resistir la fuerza de la gravedad.

    Por supuesto, tienen que desarrollar la musculatura y esto lo hacen mejor sin apoyos, aprendiendo a equilibrarse. Pero es una ayuda que agradecerás para algún rato puntual. Para este caso son mejores los cojines en “U” ya que el bebé se queda ‘encajado’ en su interior y es difícil que se caiga.

  • Por último, te proponemos alguna idea creativa para prolongar el uso de cojín de lactancia más allá del periodo de lactancia en si. Así lo podemos amortizar al máximo. Te puede servir para decorar alguna estancia de tu casa, bien dejándolo como lo compraste o bien haciendo una funda más acorde al nuevo uso.

    También lo puedes usar como apoyo para la espalda, o todos los usos para los que sirvió durante el embarazo. Incluso se puede usar como juguete para tu hijo. Ya sabes que se entretienen con cualquier cosa.

Ventajas de un buen cojín de lactancia

  • Comodidad y ergonomía. La principal ventaja de este tipo de cojines es sobretodo para la madre. Con él se evitan muchos dolores de espalda o malas posturas que suelen aparecer en muchas madres con el paso de los meses. Hay que tener en cuenta que son muchas las veces que se amamanta al bebé y si no se realiza con un posicionamiento correcto del cuerpo, a la larga nos encontraremos con un problema, como mínimo, muscular.

  • Buena técnica de lactancia. Hay niños que se alimentan rápidamente y otros que están media hora seguida en la teta. Cuando estos ratos se alargan, es fundamental mantener una buena posición en todo momento, no solo al principio.

    El cojín de lactancia nos sirve como apoyo en esta tarea, reduciendo el peso que soportamos en los brazos y consiguiendo, a la postre, una mejor postura para el bebé y para la madre. Así, el bebé quedará a la altura correcta para alcanzar el pezón sin dificultades, consiguiendo una succión mejor.

  • Ayuda en el postparto. Si has tenido una cesárea, agradecerás la colocación del cojín entre la cicatriz y el niño. Así se amortigua el peso y notarás menos molestias. Por otro lado, también puede servir de ayuda en los casos de episiotomías. Los primeros días podrás usar el cojín como asiento, hasta que los puntos no te hagan tanto daño. Eso sí, igual necesitas un segundo cojín para el peque 🙂

  • Parto múltiple. Si has tenido gemelos o mellizos, el cojín de lactancia no solo es una ventaja, sino que es un accesorio casi indispensable. Lo usarás sin ninguna duda. Te recordamos una vez más que hay modelos exclusivamente diseñados para este tipo de casos.

Desventajas de los cojines de lactancia

  • Uso incorrecto. Pese a ser un accesorio utilizado para mejorar la posición de la madre y del bebé un mal uso puede provocar el efecto contrario. Siempre hay que tener mucha atención a la elección del tipo de cojín, su tamaño y su firmeza.

    Una mala elección se puede convertir en una técnica de lactancia incorrecta si el bebé queda muy elevado o muy hundido respecto a la posición del pecho. Además hay que prestar mucha atención a la posición de la cabeza del bebé para que pueda succionar correctamente.

  • Sudor. A pesar de contar con fundas transpirables, los cojines de lactancia, junto con el calor del bebé y la madre, se pueden convertir en una fuente de sudor importante. Esto es especialmente posible en los meses de verano.

  • Dependencia excesiva. También sería un problema que la madre se acostumbre demasiado a la comodidad del cojín y en ausencia de este no sepa alimentar en una postura correcta a su hijo.

Como hacer tu cojín de lactancia

Si eres un/a manitas y te gusta hacer cojines a mano, aquí te dejamos un vídeo para que aprendas. Siempre valorarás más un cojín de lactancia hecho a mano por tí que comprar un cojín de lactancia en una tienda.

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