El mejor somier para tu colchón

¿Te acabas de comprar un buen colchón pero el viejo somier no está a la altura? ¿Quieres comprar un colchón nuevo y de paso cambiar el somier? Para estos casos o cualquier otro te traemos este pequeño artículo. En él te resumimos los principales tipos de somieres que puedes encontrar y te aconsejamos para que elijas el mejor.

Los somieres de base tapizada como este son especialmente indicados para las personas que les gusta tener una sensación de mayor firmeza en el apoyo del colchón. Son una tendencia clara en el mundo de los colchones. Por ejemplo, las bases tapizadas dominan todo el espectro de canapés abatibles.

Este somier de base tapizada está formado por una estructura metálica en tubo de acero. A modo de refuerzo, el somier lleva 3 barras transversales. Sobre toda esta estructura se apoya un tablero DM de gran resistencia. El grosor de la base tapizada es de 5 cm.

A su vez, todo el conjunto se tapiza con una malla especial que permite la transpiración del somier (también hay válvulas de transpiración). Esto favorece la correcta ventilación del colchón y la evacuación de la humedad. Además, la malla es antideslizante para evitar desplazamientos del colchón.

Este modelo en concreto incluye 6 patas metálicas que se unen a la estructura para conformar el conjunto final. En este caso son patas cilíndricas que se unen al somier sin necesidad de herramientas, simplemente mediante rosca. Por supuesto las patas llevan una pieza de plástico en el extremo para evitar rozaduras en el suelo.

Los somieres de base tapizada son perfectos para todo tipo de colchones y su principal característica es la firmeza que le proporcionan a estos. Ofrecen un soporte seguro y optimizado.

El tipo de somieres más conocido seguramente es este: el somier de láminas. Es un somier en el que la estructura perimetral se fabrica con tubo de acero. Puede llevar refuerzos intermedios o no en función del tamaño del somier y de la calidad de este.

Como soporte fundamental para el colchón, incluye unas láminas que pueden ser de materiales plásticos o de distintos tipos de madera en la mayoría de los casos. Estas láminas se colocan uniendo los dos lados del somier y se sitúan entre si a una distancia variable dependiendo de cada modelo de somier concreto.

En concreto, este somier incorpora unas láminas de haya que tienen un espesor de 33 mm. La madera tiene un acabado especial contra la humedad y para evitar que el colchón se pueda desplazar.

Este tipo de colchones puede provocar algún tipo de ruidos si no son de gran calidad. Para evitar estos ruidos, en este modelo se incluyen tacos de alta resistencia que amortiguan la presión.

Además, este somier multi-láminas incorpora una mejora sustancial. Incluye unos reguladores de firmeza en la zona lumbar para adaptarlos al gusto del usuario.

En función de la dimensión del somier varía la cantidad de patas necesarias o la cantidad de refuerzos incluidos.

Como has visto más arriba hay algún somier que se vende sin patas. Pero esto no es un problema. Hay multitud de tipos de patas que puedes comprar por separado para adaptarlas a tu somier. La mayoría de ellas son muy fáciles de montar, están hechas de materiales muy resistentes  (normalmente acero) y son compatibles con la mayoría de los somieres pudiendo soportar el peso de cualquier colchón.

También es posible que en algún momento se rompa una pata de tu somier. En ese caso lo más fácil es comprar un pack nuevo de patas y cambiarlas todas. Siempre y cuando el resto del somier se conserve en buen estado, claro.

Otro tipo de somier muy común y buscado es el somier plegable. Este tipo de productos se suelen utilizar para colocar en la parte inferior de las camas nido.

Estos somieres tienen unas patas plegables que hacen que ocupe muy poco. Cuando se quiere sacar de debajo de la cama nido hay que arrastrarlo gracias a las ruedas que lleva y desplegarlo para elevar la posición del colchón.

Al desplegar totalmente el somier el colchón queda a la altura de una cama normal.

Para completar los tipos de somieres que nos podemos encontrar en el mercado incluimos el más peculiar de todos. Este no es otro más que el somier articulado.

Es un tipo de somier muy específico que tiene que ser usado con un colchón especial ortopédico. El objetivo más común de este conjunto de somier y colchón es aliviar las dolencias de algunos pacientes en hospitales, residencias de ancianos o incluso en las propias casas particulares.

Un somier articulado como el que hemos seleccionado tiene 5 planos (número de pliegues que se ejecutan al accionarlo). Estos planos se mueven unos respecto a otros gracias a un motor eléctrico y una serie de mecanismos acoplados al somier.

Estos somieres eléctricos llevan un mando incorporado para controlar el movimiento y la posición en todo momento. Suelen tener varias posiciones en función de lo que se requiera en cada momento. 

Elegir y comprar el mejor somier

Tipo de colchón

Lo primero que debes de tener en cuenta antes de comprar un somier o una base tapizada es que colchón tienes o que colchón quieres comprar. Esto determinará el tipo de soporte que elijas a posteriori.

Como regla general, si tienes un colchón de muelles (tradicional o muelles ensacados) deberías de comprar una base tapizada porque son mejores para la forma en que trabajan ese tipo de colchones. Hay alguna marca con la que se puede hacer una excepción, pero en principio esto es una verdad universal: colchón de muelles –> base rígida.

El resto de colchones pueden ir bien con un somier o con una base tapizada. Ojo, siempre y cuando la base tenga muy buena transpirabilidad. Si no, es preferible un somier de láminas como los de toda la vida.

Bastidor

Para entenderlo rápidamente, el bastidor es el perímetro del somier. Es decir, todo el tubo de acero de sección rectangular que rodea y sujeta las láminas. A este bastidor también se unen las patas del somier. Es el elemento que une todo el conjunto.

Está hecho de metal, normalmente acero inoxidable. El grosor de la lámina de metal que lo forma puede variar entre los 0,8 mm y los 1,5, mm. Obviamente, cuanto más grosor será más caro pero más resistente. Si compras un somier con un bastidor débil a la larga puede que tu colchón se deforme

Estos bastidores suelen y deben de estar recubiertos con algún material tipo epoxy que los protejan de la humedad y la corrosión. 

Láminas

Es el elemento clave que proporciona la sustentación del colchón. Las láminas del somier están fabricadas en la mayoría de las ocasiones a partir de algún tipo de madera noble. En muchos casos el material más utilizado es la madera de haya. Aunque también hay modelos en fibra de vidrio o fibra de carbono.

Dependiendo de la disposición, tamaño y tipo de lámina la flexibilidad, la transpiración y la sujeción del somier variará. Si las láminas son más gruesas proporcionarán una firmeza extra.

En cambio, las láminas más delgadas harán que el somier tenga una mayor flexibilidad.  Esto se traduce en una mayor adaptabilidad del colchón a nuestro cuerpo. Un ejemplo concreto de láminas finas son los somieres multi-láminas, que tienen en la adaptabilidad su mayor atracción.

Patas

Aunque parece poco importante las patas es un elemento muy a tener en cuenta ya que es el punto final que soporta todo el peso del somier más el colchón más las personas que están encima. 

Las patas suelen estar incluidas con la compra del somier pero hay ocasiones en las que esto no es así. Si compramos las patas del somier de manera independiente debemos de tener en cuenta 3 cosas.

Lo primero es la resistencia. Hay que comprar patas de materiales resistentes como el acero o la madera maciza.

Lo segundo es el método de unión entre la pata y el somier. Aquí nos podemos encontrar varias formas de unión. Las más comunes son las abrazaderas o las patas con rosca. Las abrazaderas suele ser la mejor opción ya que son compatibles con casi cualquier somier.

Por último hay que tener en cuenta la altura de la pata. En el mercado podemos encontrar distintas alturas en función de nuestros gustos. También hay que tener en cuenta que cuanto más baja sea la pata mayor estabilidad tendrá y, por lo tanto, menos posibilidades de que se rompa.

Refuerzos

En los modelos más avanzados de somieres se incorporan unos refuerzos en zonas concretas de las láminas. Estos refuerzos sirven para aportar un extra de firmeza en puntos conflictivos como puede ser la zona lumbar, los hombros o incluso la zona de la cadera.

Si tienes problemas para dormir deberías de optar por este tipo de refuerzos en los somieres, ya que pueden ayudar bastante. 

Tacos

Nos referimos a tacos de plástico o caucho que son los encargado de unir y amortiguar la unión entre el bastidor y las láminas. Estos sirven para que la unión sea correcta y duradera. Además cumplen con otra importante función.

Como sabes, algunos somieres de láminas hacen mucho ruido provocado por el movimiento y la fricción del colchón. Estos tacos son los encargados de mitigar o hacer desaparecer ese ruido.

Ventajas de un somier de láminas

  1. Transpirabilidad. Es, con diferencia, el tipo de base que necesitas para tu cama si tu colchón requiere una buena ventilación. Ninguna base tapizada puede tener una mejor aireación que un somier de láminas.
  2. Adaptabilidad. Una de las principales características de las láminas que forman un somier es su flexibilidad. Esta propiedad se traduce en un colchón que se adapta mejor al cuerpo.
  3. Descanso independiente. Para los somieres de 135 o 150 existen modelos que incluyen una lámina central y dos zonas de láminas diferenciadas a ambos lados. Esto consigue que el descanso de las dos personas que duermen en esa cama sea independiente. Los movimientos de un lado del somier no se notan en el otro lado.
  4. Flexibilidad variable. También existe la posibilidad, en los modelos que tienen reguladores biláminas, de regular la firmeza del somier en función del gusto del usuario.
  5. Refuerzo en zonas específicas. En los mejores somieres existen refuerzos situados estratégicamente en puntos adecuados para dar más soporte a zonas como los hombros o las lumbares.

Ventajas de una base tapizada

  1. Perfecto para un colchón de muelles. Si eres fan de los colchones de muelles la compañía perfecta es una buena base tapizada. Es la mejor superficie para que un colchón de este tipo te dure muchos años sin estropearse.
  2. Transpirabilidad. Aunque no llegan al nivel de un somier de láminas, la transpiración de estas bases es bastante buena. Esto es así gracias a los tejidos 3D transpirables y a las bases perforadas.
  3. Firmeza. Esta es, probablemente, la mayor ventaja de estos productos. Si te gusta que tu colchón tenga una superficie muy firme, la base tapizada es tu elección.
  4. Nada de ruido. Como ya sabes, muchos somieres de láminas hacen ruidos respondiendo a los movimientos del colchón durante la noche. Esto no sucede con una base tapizada. Ruido cero.

¿Somier de láminas o base tapizada?

Cuando vamos a comprar una base para nuestro colchón disponemos de múltiples opciones: canapés abatibles, somieres de láminas y bases tapizadas. Pero muchas veces podemos tener dudas y no sabemos que opción es la más correcta para nuestro colchón.

Como norma general, se puede decir que la elección de la base tiene que atender principalmente a una relación entre el tipo de colchón y su capacidad de aireación

Si tenemos un colchón viscoelástico o uno de espumación HR o uno de látex, por regla general van a tener una aireación un poco más limitada. Es por eso que para fomentar una mejora de la aireación necesitaríamos una base con muy buena transpirabilidad.

En esos casos deberíamos decantarnos por los somieres de láminas tradicionales, que presentan una mayor superficie que deja pasar el aire y ventila mejor el colchón. También podríamos optar por una base tapizada, pero siempre y cuando no vivamos en una casa con humedad o muy vieja.

Aunque las bases tapizadas y canapés con tapas de tejido transpirable han mejorado mucho, en casos en los que pensamos que la humedad puede ser un factor clave para mantener el colchón hay que asegurarse y comprar un somier de láminas.

Si por el contrario tenemos un colchón de muelles o incluso un colchón de muelles ensacados la elección más óptima sería una base tapizada. Esto es así porque en una base totalmente y uniformemente rígida el apoyo de los muelles es mucho mejor. Estos trabajan mejor y tienen menos posibilidad de estropearse.

A esto le tenemos que unir que un colchón de muelles tiene una mejor ventilación que uno de látex o visco. Por lo que no necesita tanta transpirabilidad como la que ofrece un somier de láminas.

El otro factor a tener en cuenta a la hora de elegir la base para tu cama es el ruido. Ten en cuenta que una base tapizada o la propia tapa de un canapé no va a generar por si misma ningún ruido por mucho que te muevas en la cama. Para un descanso sin ningún ruido sería la mejor opción.

En cambio, algunos somieres de láminas pueden hacer un poco de ruido con el movimiento del colchón. Las láminas no están totalmente fijas y su ligero desplazamiento vertical u horizontal puede crear ruidos que no te dejen dormir.

En los mejores modelos de somieres de láminas este problema tiene solución. Son somieres que incluyen una especie de tacos plásticos o de caucho en las láminas que reducen el movimiento y rozamiento de éstas. Como consecuencia, el ruido desaparece.

Por último, otro aspecto que varía si eliges un somier de láminas o una base tapizada. En el primer caso se potencia la adaptabilidad del colchón mientras que en el segundo caso se está apostando por una mayor firmeza. Si te gusta una sensación de más firmeza lo  tuyo es la base tapizada. Si prefieres que el colchón se adapte más a tu cuerpo quédate con el somier de láminas.

 

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