Funda nórdica

Las fundas nórdicas son una de las prendas que más fama han adquirido en los últimos años. Dejando de lado las tradicionales mantas y colchas, la mayoría de las personas se decantan por una nueva combinación más moderna. Una buena funda nórdica con su correspondiente relleno. Si todavía no tienes muy claro las características de este tipo de prendas o si ya has comprado tu relleno y estás buscando una funda nórdica buena, bonita y barata has llegado al lugar adecuado. Sigue leyendo.

¿Qué es una funda nórdica?

Si lo definimos de una manera sencilla, una funda nórdica es un tipo de ropa de cama ligera que puede albergar en su interior un relleno para aumentar su capacidad de aislamiento térmico. Por sí misma abrigaría como una manta muy ligera (algo más que una sábana), pero con la introducción de distintos rellenos nórdicos se puede obtener el equivalente a mantas muy abrigadas sin el inconveniente de ser muy pesada.

Este tipo de fundas se forma con dos capas de tela que están cosidas en 3 de sus 4 lados. El último lado, el que se coloca en los pies de la cama, viene con corchetes, botones o cremalleras para poder abrirlo o cerrarlo a conveniencia. Es por esta apertura por donde se introduce y se saca el relleno nórdico.

Realmente, la funda nórdica se puede utilizar tanto en invierno como en verano. En el primero de los casos se usaría junto con un buen relleno. Este tendría más o menos gramaje en función de las condiciones de frío de la zona. En verano se puede usar la funda sin relleno.

Una de las ventajas de una funda nórdica es que se pueden tener varios rellenos de distinto gramaje e ir combinándolos en función de como varíe el frío a lo largo de todo el año. Así, el aspecto exterior de tu cama será el mismo, pero aislamiento se adaptará a lo que necesites en cada momento.

Te puedes olvidar de mantas, colchas, antiguos edredones… Solo necesitarás un par de fundas nórdicas para cambiarlas cuando sea necesario lavarlas y los rellenos que estimes oportunos.

Los rellenos nórdicos   para su interior se compran a parte y pueden ser sintéticos o de materias primas naturales (plumón, lana, seda..). La tela para confeccionar la funda suele estar hecha a base de una mezcla de algodón y poliéster.

Hay que diferenciar ente la funda nórdica y el edredón nórdico. La funda es la parte exterior y el edredón o relleno es la parte interior. Incluso puedes utilizar el edredón nórdico sin funda, pero esto tendría sus desventajas.

La funda nórdica le añade al edredón nórdico el diseño y el color (aunque también hay fundas blancas). Los edredones de este tipo suelen ser casi todos de color blanco y con diseños muy simples. Es por eso que las fundas sirven para vestir la cama y un nórdico solo para abrigar.

Además, si utilizas una funda no es necesario lavar el relleno tan a menudo. Así alargas la vida del edredón nórdico que es el producto en el que normalmente se invierte más dinero. Un relleno nórdico puede ser bastante más caro que la funda, especialmente si eliges uno con relleno natural.

¿Para qué sirve una funda nórdica?

Esta prenda es muy versátil y se puede utilizar de muchas formas. Lo más sencillo es usarla en verano, sin ningún relleno en su interior, a modo de colcha fina. La amplia variedad de diseños y colores es una característica ideal para que puedas buscar y encontrar la funda que más se adapte a la decoración de tu habitación.

Porque esta es una de sus funciones principales: decorar la cama. Como hemos dicho en otras ocasiones, la mayoría de los edredones o rellenos nórdicos son blancos y con diseños simples. Este tipo de fundas son el complemento perfecto. Además, casi siempre que quieras comprar una funda nórdica, tendrás la opción de elegirla con una o (normalmente) dos fundas para almohada. Incluso en algunos modelos, aunque esto es menos habitual, se incluye también una sábana bajera a juego.

A parte ser decorativa, su otra característica principal es el aislamiento térmico que proporciona. Esto, sin embargo no se puede lograr sin introducir un relleno nórdico en su interior. Funda y relleno son dos prendas que están íntimamente unidas y se necesitan la una a la otra. La funda necesita el relleno para proporcionar calor y el relleno necesita a la funda para una mejor estética y para una mejor conservación.

Este último punto es otra de las funciones principales de una funda nórdica. Si has comprado un buen relleno es muy fácil que hayas invertido más de 100 euros o 150 euros en él. Merece la pena comprar una funda nórdica barata que te puede costar 20 euros para proteger el relleno. Es mejor lavar la funda una vez cada semana o dos semanas que tener que lavar el relleno a menudo. Esto último no es aconsejable porque los rellenos nórdicos son prendas bastante sensibles que debemos de lavar lo menos posible.

Normalmente, la funda nórdica se usa en combinación con una sábana bajera solamente. Esto es porque la funda tiene una textura suave como la de una sábana y la idea es que duermas solo con la funda encima de ti (con o sin relleno) para mayor comodidad. Esto simplifica mucho la tarea a la hora de hacer la cama. Así te puedes olvidar de sábana, manta y colcha. Con la funda solo hay una prenda que debes de colocar.

También es posible utilizarla junto con una sábana como toda la vida, así puedes proteger también la funda y lavar periódicamente solo la sabana y la bajera. En realidad es más una cuestión de gustos y de pereza o no a la hora de lavar un tipo de prendas o las otras.

¿Cómo elegir una funda nórdica?

A la hora de comprar una funda nórdica hace falta tener en cuenta unas ideas básicas. Debemos de buscar una funda que sea de ligera, de fácil lavado y de un material que no encoja al lavar. También debemos de combinarlas con un relleno anti-ácaros y anti-alérgicos.

Tejido de la funda

Una buena funda debe de tener una textura suave, debe ser transpirable y no tiene que desteñir al lavar. Estas fundas pueden estar hechas de diversos materiales textiles pero casi siempre se confeccionan con algodón, poliéster, microfibras o una mezcla de éstas. En teoría, la mejor opción es una funda de algodón ya que este material natural tiene unas mejores prestaciones y además es menos contaminante.

Una funda nórdica de algodón 100% proporciona un buen aislamiento térmico en invierno y da una sensación de frescor en verano. Además, es un tejido muy transpirable. Esto es fundamental porque la funda debe de ser igual de transpirable que el relleno. Así, tendremos el abrigo adecuado sin sudar y sin acumular malos olores.

Incluso hay otro motivo por el que elegir una funda de algodón. Éstas fundas eliminan la electricidad estática. Con el poliéster no ocurre lo mismo. Pero el poliéster o la microfibra también tienen ventajas. Con estos tejidos la funda no encoge al lavarla y es un poco más flexible y liviana. Además, estos materiales son anti-ácaros sin necesidad de un tratamiento adicional. 

Por todo esto también es una buena opción hacerse con una funda 50% algodón y 50% poliéster. De este modo se obtienen los beneficios de ambos materiales en la misma prenda.

Tipo de cierre

Las fundas nórdicas tienen en su parte inferior la apertura para introducir el relleno nórdico. Esta apertura puede tener distintos mecanismos de cierre que facilitan la introducción y extracción del relleno. Lo más común es que sea uno de estos sistemas de cierre:

  • Cremallera. Es el cierre más utilizado y también el más efectivo. Una vez hemos cerrado, el relleno no puede salirse por ningún lado por mucho que nos movamos durante la noche o por mucho que aireemos la funda por las mañanas. La pega es que si la cremallera no es buena y no tenemos cuidado podemos romperla o podemos estropear la funda si hay algún enganchón.
  • Botones. Este sistema de cierre es menos habitual pero es muy seguro porque apenas puede haber problemas con él. Si el número de botones es el suficiente para tener el relleno bien sujeto es más que suficiente. La pega de este sistema es que puede ser un poco más lento y tedioso que otros.
  • Corchetes o broches. Este sistema de cierre es un punto intermedio entre los dos anteriores. Se puede sacar y meter el relleno con relativa facilidad y es un sistema bastante cómodo.

Elección del relleno

En cualquier clima con un mínimo de frío una funda nórdica no será suficiente para abrigarnos. En esos casos es indispensable el uso de un buen relleno nórdico. Las principales características de este relleno deben de ser suavidad, esponjosidad, poco peso y, sobre todo, buen aislamiento térmico.

A la hora de elegir el relleno hay varias opciones. Las principales son los rellenos sintéticos de fibras derivadas del poliéster y, por otro lado, los rellenos de fibras naturales como plumón, lana o seda. Los rellenos sintéticos son más baratos pero imitan bastante bien las características de los rellenos naturales. Tienen alguna ventaja inherente como que son anti-acaros e hipo-alergénicos. Por su parte, los rellenos naturales, especialmente el plumón y la seda se utilizan para los productos de gama más alta pero son mucho más caros.

Si quieres saber más acerca de los rellenos nórdicos tenemos una guía detallada para tí aquí

Medidas de la funda

Esto es algo obvio, pero no por ello ha de pasarse por alto. Debemos de comprar una funda nórdica de la medida correcta para nuestra cama y que sea acorde a la medida del relleno que vamos a meter en ella. Como norma general el ancho de la funda debe de ser unos 80 centímetros mayor que el ancho del colchón para que cuelguen 40 centímetros por cada lado. En cuanto al largo, lo normal es una longitud de entre 220 y 240 centímetros.

Por ejemplo, una funda nórdica para cama de 150 x 190 debería de medir 230 x 230 cm. Si surge alguna duda entre varias medidas lo recomendable es coger la más grande de las dos. Así no tendremos problema en meter el relleno en el interior. Y si cuelga demasiado por los lados siempre podemos meterla por debajo del colchón.

También hay que tener en cuenta que muchos juegos de fundas traen la funda nórdica y las fundas de almohada. Hay que verificar si  las fundas son para una almohada grande o dos pequeñas y de que medidas. Lo mismo deberemos de comprobar si en el pack de compra se incluye una sábana bajera.

Diseños

A diferencia de los edredones nórdicos, que en su mayoría son blancos o, como mucho, de un color uniforme, las fundas son mucho más versátiles a la hora de decorar la habitación.

Podemos elegir una funda nórdica de un solo color, con estampados, con flores o con distintos dibujos según nuestros gustos. Obviamente, si quieres una funda nórdica barata deberás escoger los modelos más simple, porque a medida que se complique el diseño, el precio ascenderá. Aunque son un poco más caras, las fundas nórdicas con bordados o con fotos de ciudades son también una buena opción.

Una opción muy interesante puede ser comprar una funda nórdica reversible. Estos modelos tienen un dibujo o un estampado distinto en cada una de sus dos caras. Si eres de esas personas que se aburren rápido de la misma decoración en tu habitación, esta es la solución ideal para ti.

Incluso puedes comprar dos fundas reversibles y tendrás 4 diseños distintos para variar a lo largo de todo el año. Así, mientras una prenda está lavándose o secándose puedes utilizar la otra.

Como usar una funda nórdica

Cómo poner una funda nórdica

Meter el relleno nórdico dentro de la funda puede parecer una operación un poco compleja si es de las primeras veces que lo haces, pero hay muchos trucos y maneras de hacerlo para que sea más fácil. Con la práctica verás que es algo muy sencillo, pero por si acaso te dejamos en el siguiente vídeo de Ikea 3 formas de colocar bien la funda.

Ventilar todos los días

Para que el conjunto de nórdico y funda se mantenga adecuadamente es muy conveniente sacudirlo todas las mañanas nada más levantarnos. Así se logra que el relleno recupere su esponjosidad si se ha quedado apelmazado durante la noche. También hay que asegurarse que el relleno no se ha ‘doblado’ dentro de la funda  y que sigue ocupando toda la extensión.

Además de esto, es fundamental una correcta ventilación de este tipo de prendas para que las condiciones higiénicas se mantengan a lo largo de su uso en el tiempo. Para ello basta con abrir la ventana de la habitación durante 5 o 10 minutos y dejar que entre aire fresco de la calle. Si esto lo hacemos en invierno o en un día con mucho viento bastará con 1 o 2 minutos.

Cómo lavar una funda nórdica

Para lavar la funda nórdica lo principal es seguir las recomendaciones del fabricante según aparece en la etiqueta de lavado. Sin embargo, hay algunas pautas generales que se deben de conocer. Por ejemplo, lo primero que hay que tener en cuenta es la frecuencia de lavado de las fundas. Lo normal es lavarlas una vez a la semana y, como mucho, se puede apurar y lavarlas una vez cada 15 días.

Esto es importante para que no se acumulen las bacterias y mantengamos una higiene correcta. Además, es recomendable lavar este tipo de prendas sin meter nada más en la lavadora. De este modo nos aseguramos de que no pueda haber problemas con los tintes de distintas prendas. También es aconsejable lavar las fundas del revés y a la mínima temperatura que nos permita eliminar las manchas o la suciedad.

El aspecto de la temperatura es crucial y deberemos de tener muy clara la composición de nuestra funda. Si es algodón 100% es mucho más fácil que encoja en el proceso de lavado (si nos pasamos con la temperatura). Si es una mezcla de poliéster y algodón o poliéster 100% no debemos de preocuparnos por este aspecto. Además, siempre las lavaremos con detergentes suaves, que no contengan lejía u otros químicos agresivos.

Para secarla después del lavado, podemos optar por dos métodos. Utilizar una secadora (en caso de disponer de este aparato) o colgarla en un tendedor. Se puede secar al sol, pero si es una funda muy colorida y con muchos tonos distintos es mejor no abusar del sol para que no pierda color con el tiempo.

Una vez seca la podemos planchar si es necesario, procurando no utilizar una temperatura muy elevada. Una vez más rige el principio de utilizar la temperatura mínima con la que se consiga el objetivo perseguido. También hay fundas nórdicas con tejido antiarrugas que eliminan la necesidad del planchado.

 

Almacenamiento

Cuando quieras guardar la funda nórdica debes de seguir unos sencillos pasos. En primer lugar debes de cerciorarte de que está limpia y, en caso de que no sea así, lavarla, secarla bien  y airearla para que no quede ningún resto de humedad. Una vez seca, extiéndela sobre la cama y procede a sacar el aire que pudiera quedar dentro de las dos capas de tela. Para ello debes de ir aplanando la funda desde la parte del cabecero hacia los pies (que es donde está la parte no cosida).

Una vez hecho esto puedes doblarla o bien enrollarla. Cualquiera de las dos opciones es válida, aunque con la segunda te evitas que queden marcados los pliegues. Cuando la hayas enrollado o doblado, guárdala en algún tipo de bolsa transpirable. Lo ideal es que hubieras conservado la bolsa original o el saco de compra para almacenarla. Si no es así, asegúrate de que no la guardas en una bolsa impermeable que no le deje respirar.

Otro truco válido es guardar la funda nórdica dentro de la propia funda de la sábana. Y para mejorar su conservación puedes meter algún tipo de bolsa aromatizante o antipolillas. Por último, recuerda no poner peso encima en el armario que la guardes. Para eso deberías de colocarla en la parte superior de los altilllos si es posible.

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