Sacos nórdicos y edredones ajustables

Además de las fundas nórdicas, existen dos tipos de prendas para vestir la cama que son muy útiles, especialmente para los más pequeños. Hablamos de los sacos nórdicos y de los edredones ajustables. Estos dos sistemas permiten que los más peques de la casa no se destapen durante la noche, facilitando además el movimiento. Si quieres saber más sigue leyendo nuestro artículo.

Aquí te dejamos alguno de los modelos de sacos y edredones que hemos encontrado y más nos han gustado.

Este saco nórdico para cama de 90 cm se vende como un conjunto de 3 piezas: sábana bajera, saco nórdico con cremallera y funda de almohada. El diseño del dibujo es un unicornio con un arcoiris estampado en un tejido de microfibra de 85 g/m2. Es un saco muy suave y además es antiarrugas. Tanto la cara oculta del saco como la funda de la almohada están confeccionadas con una mezcla 50-50 de algodón y poliéster. No se incluye el relleno, hay que comprarlo aparte. 

Este modelo incluye los mismos elementos que el anterior. Sábana bajera y saco nórdico infantil unidos con cremallera y, además, una funda de almohada. El tejido de todas las prendas es algodón 100% y tampoco se incluye el relleno con su compra.

Lo especial de este modelo es el dibujo estampado que lleva. Es un saco nórdico para cama de 90 cm con un llamativo dibujo de la película ‘los vengadores. Seguro que a los más peques de la casa les encanta dormir con Hulk, Ironman y el capitán América.

Como has visto, la mayoría de los sacos nórdicos no vienen con el relleno incluido. Puedes comprar este para completar tu saco nórdico infantil. Resaltar que este relleno nórdico fabricado en España sirve solamente para sacos nórdicos y no para fundas nórdicas. Si lo que buscas es otro tipo de relleno puedes mirar aquí.

En este caso las medidas son de 90 x 190 cm y el pack de venta se compone de dos nórdicos: uno de 100 g/m2 y otro de 250 g/m2. Estos se pueden unir mediante corchetes. De este modo se puede usar solo uno o los dos juntos para las épocas de más frío. El relleno está confeccionado con fibra hueca siliconada de gran calidad. Un material hipo-alergénico perfecto para el descanso.

Siguiendo la misma idea de un saco nórdico para una cama de 90 se venden este tipo de sacos nórdicos para cuna. En este caso se incluya el saco, la bajera con cremallera, una funda de almohada y también el relleno. El tejido utilizado es algodón. Medidas de cuna : 60 x 120 cm.

Es el mismo concepto pero en un tamaño distinto. En este caso para minicunas de 50 x 80 cms. Incluye saco nordico con cremallera, sábana bajera, funda y relleno. Fabricado con algodón .

Sacos nórdicos

Un saco nórdico está compuesto por una sábana bajera que se ajusta al colchón y una cubierta de tejido similar al de una funda nórdica. La peculiaridad de los sacos nórdicos es que la bajera y la cubierta se unen por medio de una cremallera para formar un conjunto similar a un saco de dormir. De este modo se evita que los niños se destapen por la noche e incluso, en el caso de los más pequeños, que se puedan caer de la cama. El niño tiene espacio suficiente para moverse dentro del saco ya que tiene unos centímetros de holgura para ello.

Como elegir un saco nórdico

A la hora de comprar un saco nórdico online hay que pensar en varios aspectos básicos. El tamaño del saco, la calidad del tejido utilizado para confeccionarlo y el relleno nórdico incluido.

Las medidas de un saco nórdico con cremallera en España son estándar, así que este punto es bastante fácil de solventar. Los sacos nórdicos para camas de 90 cm suelen medir 90 x 190 cm. En el caso de estos sacos nórdicos infantiles debemos de asegurarnos que la sábana bajera del saco cubre por completo todo el lateral del colchón (y se puede meter por debajo de este). Si esto no es así los movimientos del niño durante la noche podrían hacer la bajera se saliese del colchón.

Además de la medida anterior (la más común) también podemos encontrar sacos nórdicos para cunas o minicunas. En estos casos las medidas estándar son 60 x 120 cm y 50 x 80 cm respectivamente. Según el modelo de cuna que tengáis es posible que sea más fácil colocar este tipo de prendas sacando el colchón totalmente. Normalmente el colchón va muy ajustado a la estructura de la cama y es mejor poner la ropa de cama fuera y meter todo junto después.

El segundo punto que hay que evaluar es el tejido con el que está hecho el saco y la bajera. Normalmente son mezclas en distintas proporciones de algodón y poliéster. A mayor proporción de algodón y mayor cantidad de hilos, más suave será la textura del tejido. A mayor cantidad de poliéster disminuirá el precio y habrá menos riesgo de que la tela encoja al lavar.

También hay que tener en cuenta los tintes utilizados, procurando evitar que destiña. Por supuesto, que sean tintes no tóxicos ya que van a estar en contacto con la piel de niños pequeños. Todo esto se da por hecho en la mayoría de los sacos nórdicos, pero (a veces) nos podemos encontrar sorpresas desagradables si elegimos los modelos más baratos.

Otra cosa interesante es optar por sacos con telas antiarrugas. Ya sabemos que los niños no se caracterizan por el orden y la limpieza, así que es posible que tengamos que lavar el saco bastante a menudo. Por eso es muy útil que estén fabricados con telas que no tenemos que planchar después de lavar. Además, por ese mismo motivo es recomendable tener por lo menos un par de sacos en casa para ir cambiándolos a medida que lavemos el otro.

El relleno a elegir es un mundo aparte. Lo primero que debes de saber y tener claro es que un relleno nórdico para un saco nórdico no tiene el mismo tamaño que el que se usa para una funda nórdica. Esto es así aunque hablemos del mismo tamaño de cama. El relleno del saco (y la propia ‘tapa’ del saco) solo tiene que cubrir la parte superior del colchón. En cambio, el relleno de la funda cuelga por los lados de la cama (junto con la propia funda). Así, los rellenos de los sacos siempre son más pequeños que los de las fundas.

El resto de características del relleno (gramaje, tipos, materiales,conservación,…)las puedes ver en esta páginaY recuerda que al comprar un saco nórdico infantil puede que se incluya el relleno o no. Del mismo modo, en muchos casos se suele incluir en el conjunto una funda de almohada a juego.

Ventajas de los sacos nórdicos

  • Impide caídas de la cama y abriga durante toda la noche sin que el niño se pueda destapar.
  • El relleno se puede extraer para intercambiarlo con otro o para lavar el saco.
  • Perfecto para camas nido, camas empotrables, camas abatibles o literas.
  • Ahorro de espacio y sensación de habitación más amplia al no colgar nada en los laterales y pies de la cama.
  • Se puede usar tanto en invierno (con relleno) como en verano (sin relleno).
  • El niño puede empezar a hacer la cama el solo cerrando la cremallera.

Edredones ajustables

Un edredón ajustable es una prenda para la cama que es muy similar a una funda nórdica pero tiene dos diferencias principales. En primer lugar, los edredones ajustables, a diferencia de las fundas nórdicas, tienen un relleno en su interior que no se puede extraer o cambiar por otro. En este aspecto llevan ventaja las fundas nórdicas ya que podemos lavar por separado funda y relleno. Con el sistema de fundas también podemos elegir si ponemos un relleno con más o menos gramaje o incluso dos en uno.

La otra diferencia fundamental es que este tipo de edredones llevan unas gomas ajustables en la parte inferior de forma que se ajustan al colchón ocupando menos espacio. Es una ajuste similar al de una sábana bajera. Una funda nórdica con su relleno en el interior no cumple esto, ya que cae por los laterales y los pies de la cama ocupando bastante más espacio. Por tanto, un edredón ajustable es una buena solución para optimizar el espacio de la habitación. También es la elección óptima si queremos que nuestra ropa de abrigo de la cama no se desplace durante la noche mientras dormimos.

Como elegir un edredón ajustable

Al igual que con los sacos nórdicos debemos de tener en cuenta las medidas de la cama, el tipo de tejido y el tipo de relleno incluido. La medida es lo más importante ya que determinará que el edredón ajustable cumpla bien con su función de ajustarse a la cama. Para que te hagas una idea un edredón ajustable para una cama de 90 cm suele medir unos 20 o 30 centímetros menos que la correspondiente funda nórdica para ese tamaño de cama. Si la funda tiene 170 cm de ancho el edredón ajustable se quedaría en 150 cm.

El tejido utilizado es el mismo que en todo este tipo de prendas: algodón, poliéster o una mezcla de ambos. Recuerda que hay tejidos antiarrugas muy útiles para olvidarte de planchar. Además, ten en cuenta que a la hora de lavar este tipo de productos es mejor hacerlo sin nada más en la lavadora por dos motivos. Porque ya abultan mucho de por sí y porque al tener normalmente colores llamativos es mejor no mezclaros con otras prendas.

El relleno de un edredón ajustable no se puede sacar, así que lo mejor es que sea de un material sintético que aguante bien los lavados. Lo más frecuente es la fibra hueca siliconada. Si compras uno con relleno de algún material natural (plumón, seda,..) sigue al pie de la letra las instrucciones del fabricante a la hora de lavarlo. Es mejor así para no estropear esos rellenos tan delicados.

Ventajas de los edredones ajustables

  • Son más baratos que los sacos nórdicos.
  • Están disponibles para todos los tamaños de cama (aunque los edredones ajustables para camas de 90 cm son los más comunes)
  • Le dan un toque moderno a la habitación a la vez que se optimiza el espacio.
  • Se ahorra tiempo haciendo la cama al olvidarnos de mantas y sábanas.
  • Al igual que los sacos, son indicados para camas nido, abatibles,…

¿Saco nórdico o edredón ajustable?

Son dos prendas para la cama que comparten una característica en común: uno de sus objetivos es que la persona que duerme no se destape accidentalmente durante la noche. A partir de aquí tienen bastantes diferencias entre ellos y cada uno es más apropiado para unas condiciones concretas.

El saco nórdico tiene un relleno que se puede poner y quitar. El edredón ajustable tiene el relleno incluido y no se puede sacar. Esto le da ventaja al saco porque lo podemos utilizar tanto en invierno (con relleno) como en verano (sin relleno). Sin embargo, el edredón ajustable solo lo utilizaremos en época de frío. Además, el saco lo podemos lavar sin el relleno, mientras que el edredón ajustable abultará más en la lavadora al tener el relleno dentro.

El saco es usado solamente por niños pequeños (apenas existen modelos para camas más grandes) mientras que el edredón ajustable se puede utilizar tanto por niños más grandes como por jóvenes. De hecho, los edredones ajustables juveniles es una de las opciones más usadas para este tramo de edad. Incluso se puede encontrar algún modelo de este tipo de edredones para camas de matrimonio.

El precio es otra de las diferencias claras entre una opción y otra. El saco nórdico suele ser más caro porque son varias piezas y más complicadas. Tienen cremallera para unir las partes, una cubierta que se puede rellenar,… En cambio, el edredón ajustable suele tener un precio más bajo porque es mucho más fácil de fabricar y sus costes de material son menores.

La calidad de los tejidos suele ser similar en ambos casos ya que son dominantes los tejidos a base de algodón y/o poliéster. Y los diseños pueden ser parecidos en cualquiera de las dos opciones porque hay modelos con estampados, unicolores, con dibujos animados,… en sacos y en edredones.

Así pues, podemos resumir que la elección entre saco nórdico y edredón ajustable depende de varias cosas pero sobre todo del rango de edad de quién lo va a utilizar. Lo lógico sería decantarse por sacos para los más peques y edredones ajustables para los más mayores. Aunque para gustos se pintan colores…

¿Saco nórdico o funda nórdica?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, salvo contados casos, los sacos nórdicos se fabrican solo para camas juveniles o de niños (y cunas o minicunas). Es decir, es difícil encontrar sacos nórdicos para camas de matrimonio. Esto es normal, ya que la principal función de este tipo de prendas es conseguir que la persona que duerme no se destape. Y este es un problema que no solemos tener los adultos.

Cuando los niños son pequeños, desde la cuna hasta los 7 u 8 años es mejor utilizar un buen saco nórdico infantil. Si pusiésemos una funda nórdica en la cama de los peques, es fácil que todas las mañanas aparezca en el suelo y los niños hayan pasado frío durante la noche. Con el saco nos aseguramos de que esto no sucede. Además, al ser una prenda que se ajusta mejor al colchón y queda más recogida que una funda (que cuelga por los laterales y el fondo) habrá una sensación de mayor amplitud en la habitación.

Ahora bien, la duda puede existir cuando queremos decidir entre un saco nórdico juvenil o una funda nórdica juvenil. A partir de cierta edad los niños ya se vuelven a tapar ellos solos durante la noche y una de las ventajas del saco deja de tener tanta utilidad. En este momento nos podemos plantear la opción de pasar del saco a la funda. O incluso podemos optar por algo intermedio como el edredón ajustable. Este tipo de edredones son más recogidos que las fundas, pero dan más libertad de movimiento que los sacos.

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